
* La lectura de textos que permitan al alumno iniciar reflexiones sobre un problema determinado. La lectura es una ventana al mundo, un mundo del cual el autor nos permite, saber opiniones, conocimientos, descripciones y vivencias. En ocasiones es a través de la misma que podemos conocer lugares sin siquiera haber estado en ellos. Así mismo, nos permite reflexionar y mejorar nuestra escritura, redacción y ortografía.
* Mesas de debate que fomenten la sana discusión sobre tópicos no solo de la materia a tratar sino de problemáticas comunes a profesores, alumnos, escuela, comunidad donde se desarrollan. A través de ésta actividad el alumno adquiere habilidad para expresarse en público, argumentar y organizar su pensamiento.
* Trabajo en equipo de forma colaborativa y cooperativa. El trabajo en equipo guiado por coordinadores promueve la reciprocidad, la intencionalidad, la disciplina, el significado (sentido de la tarea) y la trascendencia. Lo anterior con la regulación de la impulsividad (pensar antes de actuar), ayuda a la formación de un pensamiento crítico y al autoestudio.
* La investigación. Al contar con un programa académico que permita conocer los temas por venir, la indagación documental, en cualquiera de sus posibles opciones, favorecerá las aportaciones en clase y por ende, el aprendizaje.




