
Una visión “antes y después” de la Telesesión 5
Agosto, 20, 2008
Sobre la discusión de grupo, posterior a la telesesión, anotamos a continuación los puntos más destacados sobre la misma.
Con base en el concepto “conductismo”; previo a la sesión opinamos que:
Se trata de una corriente pedagógica que busca provocar una actuación deseada a través de estímulos repetitivos y dirigidos. Trata de dirigir y predeterminar el comportamiento y la conducta de los individuos.
Nos parece que esta definición no difiere mucho de la que se nos brindó en la sesión; algunos integrantes del grupo hemos tenido la experiencia de haber sido entrenados para el ejercicio didáctico del conductismo en algunas etapas de nuestra vida profesional.
El conductismo busca ejercer control sobre la creatividad del alumno. Se fundamenta en el desarrollo cognitivo más que en lo afectivo. Se encasilla la enseñanza.
Un ejemplo sobre esta cognición predeterminada y dirigida (conductista) es: Al final del semestre “el alumno será capaz de hacer una historia clínica”
En la carrera de medicina, los ciclos “básicos” (los primeros), están más orientados con la base conductista. Los ciclos “clínicos” permites una mayor expresión por parte del alumno; sin perder del todo una fuerte carga conductista.
Consideramos que persisten las directrices del conductismo. La telesesión nos ayudó para clarificar conceptos y conocer a personajes representativos del mismo. Concluimos que no es una “mala” corriente; sino que, presenta algunas desventajas al contrastársele con algunas otras corrientes pedagógicas, en las que el alumno tiene una mayor participación sobre su propio proceso de aprendizaje.
El conductivismo y la “tecnología educativa”: Consideramos que prevalece la corriente con cierta vigencia. Su “boom” trasciende los años 70, 80’ y de hecho, continua siendo la principal y más frecuente manera de educación.
Una bondad del conductismo es que la enseñanza se planea y se describe; un punto negativo: la dosificación temática hacia la homologación del conocimiento. Los alumnos hoy hacen las cosas, pero sin las bases y razones para ello; eso es muy conductista. Prevalece la tecnología sobre las actitudes reales de un alumno.
Incluso, más contemporáneamente, se cambió la palabra “objetivo” por la de “competencia”, prevaleciendo su aplicación práctica; característica del conductismo.
A los alumnos de les enseñan las actividades, más sin embargo, no de les proporciona la información y el razonamiento sobre las mismas. Los alumnos son reproductores de actitudes.
Agosto, 20, 2008
Sobre la discusión de grupo, posterior a la telesesión, anotamos a continuación los puntos más destacados sobre la misma.
Con base en el concepto “conductismo”; previo a la sesión opinamos que:
Se trata de una corriente pedagógica que busca provocar una actuación deseada a través de estímulos repetitivos y dirigidos. Trata de dirigir y predeterminar el comportamiento y la conducta de los individuos.
Nos parece que esta definición no difiere mucho de la que se nos brindó en la sesión; algunos integrantes del grupo hemos tenido la experiencia de haber sido entrenados para el ejercicio didáctico del conductismo en algunas etapas de nuestra vida profesional.
El conductismo busca ejercer control sobre la creatividad del alumno. Se fundamenta en el desarrollo cognitivo más que en lo afectivo. Se encasilla la enseñanza.
Un ejemplo sobre esta cognición predeterminada y dirigida (conductista) es: Al final del semestre “el alumno será capaz de hacer una historia clínica”
En la carrera de medicina, los ciclos “básicos” (los primeros), están más orientados con la base conductista. Los ciclos “clínicos” permites una mayor expresión por parte del alumno; sin perder del todo una fuerte carga conductista.
Consideramos que persisten las directrices del conductismo. La telesesión nos ayudó para clarificar conceptos y conocer a personajes representativos del mismo. Concluimos que no es una “mala” corriente; sino que, presenta algunas desventajas al contrastársele con algunas otras corrientes pedagógicas, en las que el alumno tiene una mayor participación sobre su propio proceso de aprendizaje.
El conductivismo y la “tecnología educativa”: Consideramos que prevalece la corriente con cierta vigencia. Su “boom” trasciende los años 70, 80’ y de hecho, continua siendo la principal y más frecuente manera de educación.
Una bondad del conductismo es que la enseñanza se planea y se describe; un punto negativo: la dosificación temática hacia la homologación del conocimiento. Los alumnos hoy hacen las cosas, pero sin las bases y razones para ello; eso es muy conductista. Prevalece la tecnología sobre las actitudes reales de un alumno.
Incluso, más contemporáneamente, se cambió la palabra “objetivo” por la de “competencia”, prevaleciendo su aplicación práctica; característica del conductismo.
A los alumnos de les enseñan las actividades, más sin embargo, no de les proporciona la información y el razonamiento sobre las mismas. Los alumnos son reproductores de actitudes.
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